1991 BANESTO. Siguiendo los pasos de 1988.

Con la cabeza puesta más que nunca en el Tour de Francia comienza esta nueva temporada, decide como en el ’88 ausentarse de la Vuelta a España y tomar la salida en el Giro de Italia. Una prueba que como en la vez anterior no logra un buen resultado, «muchos días seguidos de competición antes del Giro y el mal tiempo, me hizo llegar cansado y sin chispa a esta carrera y cuando vi que no tenía capacidad de realizar una buena carrera, la ambición desapareció y mi mente comenzó a estar más en el Tour».

Hay una reestructuración dentro del equipo Banesto después del buen resultado de Indurain en el Tour del año pasado, no va haber un líder dentro del equipo sino el navarro será el otro.

Giro 1991, descubrió las rampas imposibles del Mortirolo. Su desarrollo 39×25. La belleza de las Dolomitas. Passo Pordoi. Giro’91

El principio de Tour no parece muy bueno, una escapada en el sector matinal de la primera etapa, donde se meten Breukink y Lemond, entre otros hace que el Banesto trabaje a destajo para evitar lo del año pasado, llegan con 1′ 44» de ventaja, consiguen hacerlo mejor en la contra reloj por equipos y sólo ceden 16″ sobre el Z equipo de Lemond. Un revulsivo es la victoria de Indurain en la contra reloj sobre 73 kms. en la 8ª etapa, Delgado hizo 8º a 2′ 05″, colocándose el 12º a 4′ 30″ de Lemond.

Llega la ansiada montaña. «Este año no llegué nunca a coger la medida al Tour. No me fui encontrando muy fino subiendo y poco a poco fui perdiendo la confianza en mis posibilidades. En la segunda etapa de los Pirineos y al comienzo de la ascensión del Tourmalet, se hace realidad mis sensaciones, no iba y enseguida perdí contacto del grupo principal. A partir de entonces, me vine abajo psicológicamente e hice uno de esos innumerables grupetos de las etapas de montaña, hasta llegar a Meta. Afortunadamente para mí, Indurain logró coger el liderato de la carrera, quedando tapada ligeramente mi mal resultado en la etapa. Llegue el 23º a 14′ 10″ y en la general el 13º a 16′ 30″, ¡casi nada!».

Aceptó con buen ánimo su papel de gregario de lujo a favor de Indurain, para redimirse a si mismo, después de los últimos infructuosos tour. Aún así consigue terminar 9º.

Puerto de Aravis (18ª et.) Bugno, Delgado, Chiappucci, Indurain y Abelardo Rondón a la derecha.

Et. 11, final en L’Alpe d’Huez. Muy generoso al inicio de la ascensión, finalmente lo pagó en Meta frente a Lemond y Bugno (ganador de la etapa).

«El Giro de Italia fue un aviso que tanto yo, como mi director no quisimos darle importancia, tanta competición antes de la carrera italiana y antes del Tour de Francia, me hizo estar sin hambre de bicicleta, estaba cansado y necesitaba un buen periodo de descanso, los años no pasan en balde y con 31 años teníamos que haber programado mejor el calendario. Años más tarde le volvió a pasar lo mismo con Indurain en el Tour del ’96».

Perico no estaba acabado como lo demostró el resto del año, pues consiguió varias victorias entre otras la Vuelta a Burgos (por delante de Bugno) o la subida a Urquiola o 2º en la Volta a Cataluña, detrás de su compañero Indurain.

Bien arropado por sus compañeros en la Vuelta a Burgos.
Izq-der: Uriarte, Garmendia, Pruden, Ruben, Fuchs y Dominguez (CLAS).

Volta a Catalen plena ascensión al Monte Caro.