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El ciclismo es apasionante, pero no nos engañemos es un deporte muy duro. Unos pocos consejos nunca vienen mal.

LA TEORÍA
LA PRÁCTICA

LA TEORÍA:
=> Preparación física y la fatiga

Una cosa es lo que ponen los libros de preparación física y otra la práctica. Como casi siempre, el buen resultado está en un punto intermedio. No por poseer muchos conocimientos, te hace prepararte mejor, hay que tener una experiencia con el deportista e ir conociendo sus particularidades para obtener resultados.

Los aspectos donde se trabaja se basan en:
El triunfo sin trabajo es una utopía, por muchas condiciones naturales, si quieres mejorar, siempre estás obligado a trabajar. No olvides que tus adversarios también tienen sus propias condiciones físicas. Cada día se trabajan más y mejor, y tú, si quieres salir triunfante debes igualmente trabajar.

¿El campeón nace o se hace? Esta pregunta que se hace mucha gente cuando está de moda un deportista. Se tiende a pensar que se nace y luego trabajando un poco ya se tienen los triunfos. Pero cuando estás dentro, te das cuenta que el entrenamiento a de ser duro y normalmente anónimo. Está más que comprobado que en el deporte de alta competición, nadie gana por ser un gran atleta y sí, por la cantidad de trabajo anteriormente bien realizado. Tampoco es echar muchas horas, necesitas un cierto conocimiento del deporte y de ti mismo.

El entrenamiento no es otra cosa que una adaptación del organismo humano, afectándole de dos maneras: un proceso neurosensitivo y motriz de mejor control y regulación del cuerpo (aprovecha más y mejor el ejercicio, cuanto más se realice), y; los cambios morfofuncionales del sistema muscular. (hipertrofia, metabolismo, enzimas, capilarización, etc.).

La velocidad y magnitud de los procesos de adaptación están directamente vinculados al tipo (entrenamiento o competición), intensidad (submáximas o máximas), volumen (alto o bajo) y objetivo de las cargas propuestas (velocidad, fuerza, resistencia, coordinación, etc.).

Las cargas físicas extremas pueden tener para el organismo consecuencias negativas que se manifiestan en el agotamiento directo del sistema funcional y de las reacciones de adaptación. Cuando las cargas superan las posibilidades del deportista, las reacciones de adaptación se agotan al acabarse las capacidades del aparato genético de las células para su regeneración. Lo que comúnmente conocemos todos como fatiga física.

"El catabolismo intensificado de los compuestos proteicos va acompañado de un aumento del contenido de urea en sangre. Fatigados los músculos, se agotan las reservas de substratos energéticos, se acumulan los productos de la descomposición (Lactato, cuerpos cetónicos, etc.) y se observan bruscos cambios del medio intracelular. En este caso se trastorna la regulación de los procesos vinculados al abastecimiento energético de los músculos, se manifiestan las alteraciones bien expresadas en la actividad de los sistemas de respiración pulmonar y de circulación sanguínea". Volkov (1990)

Causas relacionadas con la fatiga en los deportistas:
  • Errores en la organización del plan de entrenamiento.
  • La utilización insuficiente de los métodos de recuperación.
  • Aumento demasiado rápido de las exigencias de entrenamiento.
  • Aumentos muy bruscos de las cargas de entrenamiento después de descansos involuntarios (lesiones, enfermedades, etc.).
  • Uso excesivo de cargas de alta intensidad.
  • Participación en numerosas competiciones de alto requerimiento.
  • Alteraciones frecuentes de los hábitos de vida por requerimientos de la practica deportiva (viajes, jet lag, etc.).
  • Descuido del entrenamiento invisible (falta de sueño, tabaquismo, alcoholismo, malas condiciones de vida, etc.).
Uno de mis mayores errores de mi carrera deportiva, en cuanto a planificación, fue cuando preparaba el Tour de 1991, con Banesto. El equipo se empeñó en que debía competir mucho para llegar en óptimas condiciones a la carrera francesa. Ese año volví a correr el Giro, pero el gran error fue correr todas las carreras que había anteriormente (una clásica en Italia, Giro del Trentino, Giro de Romandía, además del Giro). Para cuando llegué al Tour estaba bastante 'descafeinado', sin fuerzas y sin chispa, tan necesario para estar competitivo. Algo parecido ocurrió a Indurain en 1996 (el año que no ganó el Tour), muchas carreras antes, que cuando llegó la gran cita, estaba un poco pasado. Y si a ello unimos los años del ciclista, le explicación es fácil de encontrar. Hoy en día es difícil que ocurra esto, pues los corredores (grandes, como modestos) limitan los días de competición, para poder tener una frescura y entereza en carrera muy necesaria para los grandes 'capos'.