ACTUALIDAD - Legislación sobre Seguridad Vial  

COMUNICADO A PRENSA DE LA ASOCIACIÓN PRO DERECHO DE LOS CICLISTAS Y LAS CICLISTAS (A.P.D.C.)


La Ley de Adaptación de las Normas de Circulación a la Práctica del Ciclismo (Ley 43/1999 de 25 de noviembre) recientemente aprobada en Pleno del Congreso de los Diputados del día 11 de noviembre de 1999, establecía en su artículo 3 una modificación del artículo 23 de la Ley de Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial. En esta nueva redacción se establecía que los conductores tenían prioridad de paso respecto de los peatones y conductores de bicicletas salvo unos supuestos determinados que se enumeraban a continuación: Cuando el ciclista circulara por carril bici, paso para ciclistas, o bien, cuando para entrar en otra vía un vehículo girara a derecha o izquierda, en los supuestos permitidos, existiendo un ciclista en sus proximidades, bien en la propia calzada, bien en el carril bici o en el arcén derecho.

Este artículo motivó una reacción en prensa nacional, señalándose el peligro potencial del mismo al privar, dada su redacción, de la más elemental seguridad jurídica al ciclista, quien, a partir de ese momento, perdía como norma general la prioridad de paso respecto de los vehículos en general. La principal laguna venía dada porque el ciclista perdía la prioridad de paso ante los vehículos que salieran en un cruce por su izquierda que, en vez de girar, decidieran continuar recto, aunque tales vehículos a motor tuvieran ante sí un ceda el paso o un Stop. Ello, por ejemplo, representaba que el conductor de bicicletas perdía la prioridad de paso cuando transitara por el interior de las glorietas, debiendo detenerse ante los vehículos a motor que desearan introducirse en el interior de la rotonda.

Durante los meses previos a la aprobación de esta ley, numerosos colectivos se movilizaron para impedir su aprobación. Formularon nuevas iniciativas legislativas, e incluso, en el trámite de enmiendas en el Congreso, previo a la remisión del Proyecto de Ley al Senado, introdujeron a través de Izquierda Unida una enmienda, entre otras muchas, dirigida a suprimir la pérdida de prioridad de paso del ciclista con respecto al vehículo a motor. Fueron rechazadas, pasando el texto al Senado, quien, en su debate y aprobación, suprimió varios artículos tales como la obligatoriedad del casco y la obligación para con el ciclista de someterse a alcoholemias. Ninguna de las enmiendas del Senado y quejas de los colectivos ciclistas (entre los que destacaron Pedalibre y CONBICI), fueron tomadas en consideración en la Cámara Baja, y por la práctica unanimidad del Pleno del Congreso, fue aprobada dicha Ley.

Sin embargo uno de nuestros socios fundadores, Don Alfonso Triviño Fernández, letrado en ejercicio de Ilustre Colegio de Abogados de Madrid, especializado en accidentes de circulación, escribió una carta al Ministro del Interior antes de que pasara el Proyecto al Senado, señalándole los problemas interpretativos de este artículo número tres, así como los peligros que para la integridad del ciclista representaban. Se le contestó, por parte de su Gabinete, que resultaba prematuro enjuiciar el entonces Proyecto de Ley, afirmando que lo prudente, por tanto, era esperar a que se conociera el texto definitivo (esto es, cuando ya fuera aprobada y ya no tuviera remedio). De este modo se cerraba cualquier vía de diálogo con el Ministerio de Interior.

Inmediatamente, tras recibir esta respuesta, y habiendo ya sido votado el Proyecto en el Senado, nuestro socio Don Alfonso Triviño Fernández, en representación de nuestra Asociación, escribió a Don Javier Paniagua, diputado ponente de esta Ley, gran impulsor desde el inicio, junto con Martín del Burgo, de la misma. Sin embargo la respuesta fue distinta: Don Javier Paniagua llamó personalmente a Don Alfonso Triviño a su domicilio, y, tras cambiar impresiones, le solicitó a nuestro socio un estudio jurídico pormenorizado de la norma. En aquel momento, la tramitación parlamentaria se encontraba con el Proyecto de Ley aprobado en el Senado y pendiente de votación definitiva en el Pleno del Congreso, lo que significaba que sólo se podía discutir en la cámara baja las enmiendas provenientes del Senado, aceptarlas o rechazarlas de plano, y entre estas enmiendas no figuraba ninguna que afectara a la prioridad de paso, por lo que era imposible dar marcha atrás en la modificación de este artículo.

Paniagua, en los días previos a la votación, tomó conciencia de las peligrosas lagunas interpretativas que suponía la pérdida de prioridad de paso del ciclista con respecto a los demás vehículos. El mismo día de la votación en el Congreso manifestó ante el Pleno de Diputados que el artículo 3 estaba mal hecho, que era equívoco y podría dar lugar a problemas interpretativos. Reconoció ante el resto de los diputados que el Sr. Triviño fue quien le convenció de este razonamiento (acta del Congreso de Diputados de 11 de noviembre de 1999, número 270, página 14445).

En los días sucesivos a la aprobación de la Ley, tuvo una reunión en el Congreso entre el Sr. Paniagua, el Letrado de las Cortes de Justicia e Interior y el Sr. Triviño. En esa misma reunión éste último convenció al mencionado letrado de las Cortes (quienes colaboran decisivamente en la redacción de los preceptos legales por ser los técnicos juristas especializados) sobre los errores de la norma mencionada. Estudiaron una nueva redacción que posteriormente adquiriría su forma definitiva, pero que en lo esencial fue matizada y convenida en ese mismo acto. El Sr. Paniagua y el letrado se comprometieron con el Sr. Triviño a intentar lograr la voluntad política necesaria para efectuar la modificación.

A los pocos días, el Sr. Paniagua comunicó a nuestro socio que el modo más eficaz de lograr un cambio legislativo pasaba por introducirlo a través de una Ley de acompañamiento. Por ello este diputado convenció a C.I.U. para que agregara esta modificación del artículo 3 en una Enmienda al Proyecto de Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social (nº de expediente 621/167) que acompañaba a los Presupuestos Generales del Estado.

La gran paradoja viene dada porque el propio P.S.O E. (el partido de Paniagua) debía votar en contra de esta Proyecto de Ley al integrar una serie de preceptos que este partido rechazaba. Por ello se introdujo el añadido del nuevo artículo tercero a través de C.I.U. y el apoyo del partido del Gobierno. Con estos votos se aprobó, contra el voto socialista, el día 22 de diciembre, la nueva disposición que deroga aquella que todos aún piensan que está en vigor. Fue publicada en el B.O.E. del jueves 30 de diciembre de 1999, número 312, página 46.145.

Por ello, el antiguo artículo tercero de la Ley 43/1999 de 25 de noviembre, entró en vigor el día 16 de diciembre, fue modificada el 29 de diciembre, entrando la nueva redacción en vigor el día 1 de enero de 2.000.

Esta disposición queda como sigue:

ENMIENDA DE ADICION AL PROYECTO DE LEY DE MEDIDAS FISCALES, ADMINISTRATIVAS Y DEL ORDEN SOCIAL. (EXP. Nº. 621 / 167)

Se añade una nueva disposición al Proyecto de Ley de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, con el siguiente texto:

DISPOSICIÓN ADICIONAL (NUEVA) MODIFICACIÓN DEL REAL DECRETO LEGISLATIVO 339/1990 DE 2 DE MARZO

1.- El apartado 1 del artículo 23 del Real Decreto Legislativo 339/1990 de 2 de marzo por el que se aprueba el Texto articulado de la Ley sobre Tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, queda redactado en los siguientes términos:

"1.- Los conductores tienen prioridad de paso para sus vehículos, respecto de los peatones, salvo los casos siguientes:

  • a) En los pasos para peatones debidamente señalizados.
  • b) Cuando vayan a girar con su vehículo para entrar en otra vía y haya peatones cruzándola, aunque no exista paso para éstos.
  • c) Cuando el vehículo cruce un arcén por el que estén circulando peatones que no dispongan de zona peatonal."

2.- Se añade un nuevo apartado 5 al artículo 23 del Real Decreto Legislativo 339/1990 de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto artículado sobre Tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, redactado en los siguientes términos:

"5.- Los conductores de bicicletas tienen prioridad de paso respecto a los vehículos a motor:

  • a) Cuando circulen por un carril - bici, paso para ciclistas o arcén debidamente autorizado para uso exclusivo de conductores de bicicletas.
  • b) Cuando para entrar en otra vía el vehículo a motor gire a derecha o izquierda, en los supuestos permitidos, existiendo un ciclista en sus proximidades.

En los demás casos serán aplicables las normas generales sobre prioridad de paso entre vehículos contenidas en esta Ley".

Comparada con la anterior disposición se podrán apreciar sustanciales diferencias. Los ciclistas son considerados como vehículos a todos los efectos, y es más, ganamos la prioridad de paso en supuestos en que el resto de los vehículos no gozan de ella.

Esto puede considerarse un ejemplo de voluntad política y de asunción de errores por parte de los máximos responsables. También es un hecho sin precedentes que una Ley haya durado 15 días, y una muestra más de que se pueden obtener resultados si existen personas dialogantes dispuestas a razonar. También es un ejemplo de cómo el sistema a veces permite paradojas absurdas. En definitiva, creemos que este hecho merece un análisis por la trascendencia del mismo.

Como asociación, agradecemos al Sr. Paniagua su exquisita receptividad y le animamos a que siga liderando progresos legislativos en pro de la defensa de los usuarios de las bicicletas, que son los más débiles de las vías públicas.