Página InicioPágina Inicio

ACTUALIDAD - Reflexiones sobre ciclismo y deporte
El Mazo De Perico 2016

Sigueme enSigueme enSigueme en
Cicloturismo: La Pedro Delgado Noticias Seguridad Vial




Mundiales Doha 2016. Una Fiesta para la UCI

Audrey Cordon, corredora de la selección francesa, comentaba nada más cruzar la línea de Meta, en la prueba contra reloj femenina de élites en los mundiales de Catar: “Encuentro triste finalizar la temporada sin una persona que nos aplauda. El Campeonato del Mundo debe ser una fiesta”. No es la única que piensa parecido ante la ausencia total de público en este Mundial de Catar. Incluso en la Meta siempre atestada de gente, si quitásemos personal de la organización y de las selecciones, serían cuatro gatos los que andan por ahí un tanto despistados. Tampoco creo que sea una sorpresa, pues pasa lo mismo en otros deportes cuando se disputan por estos lares, me refiero a las motos o Formula 1. Los ciclistas si acaso, más acostumbrados a recibir de manera cercana los ánimos, pueden echan en falta ese calor del público, frente a los otros donde el ruido del motor tapa los gritos de los aficionados.

Este Mundial está lejos de ser el espectáculo que merece un Mundial de ciclismo. Una carrera de un día diferente al resto, primero porque se corre por países, no por las marcas comerciales como lo hacen el resto del año. El recorrido es siempre diferente y más o menos selectivo para brindar un bonito espectáculo y estimular la combatividad. Y el tercer punto, es que el ganador tendrá el honor de vestirse con el maillot arco iris durante la siguiente temporada, recordando su gesta.
Sheyla Gutierrez. Foto: www.cyclingnews.com
No sé si la UCI le preocupa dar buena imagen y prestigio a esta carrera que organiza, pero en los últimos años, deja mucho que desear, dando más la sensación de anteponer el tema económico al deportivo.

Es verdad que los sprinters tienen todo el derecho a tener su oportunidad de ganar esta carrera, pero en los últimos años se lo están poniendo muy fácil (2002 Zolder, 2005 Madrid, 2010 Geelong, 2011 Copenhague, 2015 Richmond), circuitos para los sprinters y en contrapartida se olvidan de los escaladores, no estaría mal ver a corredores como Quintana, Froome, Contador… disputar un Mundial con un recorrido acorde a sus posibilidades. Estos últimos sí que tienen pocas oportunidades, con el prestigio y el seguimiento que esto provocaría a nivel mundial.

No tengo nada contra este Mundial en Doha desde el punto de vista que lo puede solicitar como cualquier otra ciudad, pero la UCI debe cuidar las elegidas y pensar en hacer una carrera interesante a nivel deportivo y televisivo, porque si bien es verdad que en Catar es difícil encontrar un repecho, otras veces la UCI ha obligado a cambiar el trazado por considerarlo muy duro. El mejor ejemplo en este aspecto fue el de Ponferrada 2014. Ese día sino llega a ser por la lluvia y el salto final de Kwiatkowski, habríamos asistido a un sprint de 50 corredores.

Este año con ser totalmente llanos la dificultad va a ser el calor, para ello la UCI ha tomado cartas en el asunto y ha designado un grupo de técnicos, por si la temperatura ambiente se dispara, con potestad de reducir drásticamente la distancia, para salvaguardar la salud de los ciclistas. Pero en contrapartida el recorrido es un laberinto, plagado de curvas, rotondas, pasos estrechos, como si el tema de las caídas no se deba tomar en consideración con el mismo criterio de salud del deportista.

Parece una broma esto de recortar la distancia a un Mundial, me imagino que lo del calor no es una sorpresa en este país, pues de hecho se ha retrasado un mes su disputa. Y para rematar la jugada, vemos a voluntarios o la policía que no saben moverse dentro del circuito, provocando situaciones de peligro a los corredores. La gran fiesta del ciclismo que suelen ser los Mundiales de ciclismo, parece más una fiesta para las arcas de la UCI.
foto: www.cyclingnews.com
Esto del business es business y lo demás es secundario, molesta y mucho a cualquier aficionado del deporte sobre todo cuando se hace tan mal. Brian Cookson, el actual presidente de la UCI puede lavarse las manos este año, pues cuando él llego, la sede del mundial de Catar estaba asignado por su predecesor (Patt McQuaid). Pero muestra el mismo hambre de dinero relegando lo deportivo, como es otro de los sin sentidos en la nueva política de la UCI en el aumento de las carreras UCIProTour (en 2017 serán 37 , 10 más que en 2016) donde incorporan carreras sin ningún prestigio como: Tour de Catar, Abu Dhabi Tour, Tour de Turquía…, sólo para que paguen más tasas, en un contrasentido total del proyecto inicial WorldTour, donde la filosofía era ‘las mejores carreras con los mejores equipos’.

Esta doctrina del dinero y el pulso constante por el poder entre ASO (organizador del Tour, de La Vuelta entre otras prestigiosas pruebas), organizadores de carreras y equipos, está provocando que el ciclismo esté estancado, que no tire con la fuerza que lo hacen otros deportes con el gran seguimiento mundial que tiene.

Está claro que el dinero es importante, pero da la sensación que los actuales dirigentes del ciclismo se han olvidado de lo historia de este deporte, de su épica y quieran crear otro lleno de números, con los ojos del tío Gilito, lejos de hazañas como la protagonizada por Hinault en 1980 en Sallanches, donde nos acordamos en todos los mundiales y más en éste, ante un recorrido para disfrutar de una larga y profunda siesta, y nada de fiesta que aunque suena parecido no es lo mismo. ¿Será tan difícil encontrar un equilibrio entre los económico y lo deportivo?

15 octubre 2016

Principio página

Vuelta 2016 20ª etapa. Pericopuerto Alto de Aitana. 10 septiembre 2016

Principio página

Vuelta 2016 17ª etapa. Pericopuerto Mas de La Costa. 7 septiembre 2016

Principio página

Vuelta 2016 15ª etapa. Pericopuerto Formigal. 4 septiembre 2016

Principio página

Vuelta 2016 14ª etapa. Pericopuerto Col d'Aubisque. 3 septiembre 2016

Principio página

Vuelta 2016 11ª etapa. Pericopuerto Peña Cabarga. 31 agosto 2016

Principio página

Vuelta 2016 10ª etapa. Pericopuerto Lagos de Covadonga.29 agosto 2016

Principio página

Vuelta 2016, 8ª etapa. Pericopuerto La Camperona. 27 agosto 2016

Principio página

Vuelta 2016 4ª etapa. Pericopuerto Mirador Vixía de Herbeira en San Andrés Teixido 23 agosto 2016

Principio página

Vuelta 2016 3ª etapa. Pericopuerto Mirador de Ezaro. 22 agosto 2016

Principio página


Tour 2016. Las Penas De Froome.

Ganar un tercer Tour de Francia es dar un paso cualitativo en la historia de esta carrera. Al menos debería ser así pues se entra en un selecto grupo de unos pocos corredores que son referencia de grandes batallas en las carreteras francesas.

Nadie pone en duda el triunfo de Froome. No sabemos si llegará un cuarto o un quinto, aunque por lo vivido este año, parece muy plausible el dar el salto de las grandes referencias de este deporte: Indurain, Hinault, Merckx, Anquetil. Porque curiosamente nadie ha ganado 4.
Foto Ciclismo A Fondo
El británico llega a la altura de corredores como LeMond (1986, 1989 y 1990) o Bobet (1953, 1954 y 1955), o el belga Thys, aunque éste último fue en otra época (1913, 1914 y 1920) difícil de comparar con el ciclismo post Segunda Guerra Mundial, como le gusta hacer mención al Tour en sus referencias históricas.

Sobre Bobet hay grandes gestas frente a corredores como Charly Gaul, Bartali, Koblet o Coppi. Respecto a LeMond, la forma de correr del americano no fue de lo más entusiasta para este deporte. Su primer Tour se dedicó a vigilar a su compañero de equipo Hinault. En su segundo, lo más renombrado fue batir a Fignon el último día en París, pues durante ese año bien Rooks o Theunisse del PDM, o Fignon o yo, le íbamos salvando la carrera por nuestra propia ambición, más que por su carácter competitivo. Y el tercero, se lo regaló la alocada manera de correr del Diablo, de Chiappucci.

Con la tercera victoria de Froome hay en el ambiente una sensación extraña. Falta algo.

Para ser considerado uno de los grandes se ha de ser un corredor realmente fuerte y Froome lo es, pero también debe estar respaldada por sus rivales o por su forma de correr. Éste 2016 no ha tenido rivales y su forma de correr ha estado bien, pero difícil decir que haya demostrado algo extraordinario aparte de las anécdotas en su descenso en el Peyresourde o su carrera a pie en el Mont Ventoux. Todo esto me da pena pues creo que es un corredor más extraordinario de lo que transciende y con su carácter afable y próximo merecería más admiración que la que desprende.
Foto Ciclismo A Fondo
Otra curiosidad es que tampoco arrastra masas en su país como su antecesor Wiggins, que sólo ha ganado uno. Y aunque en Gran Bretaña esté de moda el ciclismo de ruta, tal vez le falte haber nacido en alguna localidad de este país para que sus habitantes salgan y se manifiesten por sus éxitos. Su origen keniata y su desarrollo deportivo en Sudáfrica no ayudan a tener ese soporte como sería lógico. Hasta el punto que otros con menos éxitos deportivos han tenido un reconocimiento casi inmediato con la distinción por parte de la familia real británica de Sir.

Sería un ciclista que daría mucho juego al disfrute de este deporte si le dejasen moverse con mayor libertad. Su mentor y responsable de todo lo que se mueve alrededor de su equipo el Sky, Dave Braisford no ayuda a un reconocimiento más que merecido. Brailsford quiere acaparar todo el protagonismo por medio de su impresionante equipo, lograda más a base de la billetera. Y si unimos su anhelo de ser el centro de atención en los éxitos de sus corredores, como una demostración al mundo de su capacidad de dirección, como de sus métodos de trabajo. Si yo tuviese carta blanca en cuanto al presupuesto del equipo, también sería artífice de un equipo dominador. Eso sí, curiosamente en el Tour y otras pocas carreras, pues respecto al calendario anual, no logra triunfos como en la gran ronda francesa.

Ese equipo tan potente que no permite pelear a su líder frente a sus adversarios, en un Solo Ante El Peligro, no colabora nada a Froome en dar ese salto a la popularidad o romper esas barreras invisibles para convertirse en un grande. La docilidad ante Brailsford, es verdad que quien paga manda, pero esa sensación queda da de correr ‘frenado’, apoyándose en la presencia mayoritaria de sus compañeros en los días claves de la carrera, no ayuda para enamorarse de sus victorias.

Como digo, tengo la sensación que Chris puede escribir bellas páginas de ciclismo y entrar por la puerta grande en el Olimpo del ciclismo, pero debe cambiar la manera de ganar o sólo tendrá un reconocimiento por el número de triunfos, más que de conquistar el corazón de los aficionados al Deporte.

31 julio 2016

Principio página

Giro 2016. Qué etapas no perderse.

El Giro llega a casa, es decir a Italia, después de tres días por tierras holandesas, donde hemos podido observar todos, ciclistas y espectadores, cómo se ha volcado el país con la carrera. Me recordaba cuando la Vuelta a España arrancó en Drenthe en 2009, donde la ciudad se echó a la calle para vivir la carrera. Aunque la diferencia fue el tiempo, el sol que lucía estos días en Holanda nada tenía que ver con un tiempo más cambiante de ese año.

Estas condiciones meteorológicas han permitido a los favoritos pasar este arranque sin grandes problemas, que con lluvia y los nervios típicos de los inicios de las Grandes, siempre provoca muchas caídas y algún abandono.

Como dicen muchos italianos y los que siguen la carrera aún más, ahora empieza el Giro de verdad y muchos aficionados me preguntan de qué etapas son las claves de esta edición. Respuesta un tanto complicada pues una carrera de 3 semanas hay para todo, pero me he atrevido hacer un resumen de las que creo van a ser las más espectaculares. Luego, otra cosa será cómo se desarrolle y cómo esté la meteorología.
Giro 2016
Estas etapas son:
- La 4ª (martes 10) con final de Praia a Mare. Tipo clásica con unos últimos 25 kms realmente duros, con auténticas paredes del 18% y donde los favoritos y los cazadores de etapas tienen una gran oportunidad de lucir su forma física.
- La 8ª (sábado 14) en Arezzo con un puerto duro a 20 kms de la llegada, bajar y Meta.
- 10ª (martes 17) en Sestola, justo después de la crono larga y con puerto de 1ª a 20kms de Meta y final en uno de 3ª. Seguro que alguno de los favoritos le visitará el Tío del Mazo.
- 13ª (viernes 20) final en Cividale. Media montaña con dos 1ª y dos 2ª, uno de cada situado en los últimos 40 kms.
- 14ª Il tappone dolomitico entre Alpago y Corvara (sábado 22) y con la respetable longitud de 210km y 6 puertos de montaña y 5.400 m. de desnivel positivo acumulado. Con todo esto, todo está dicho.
- 19ª con llegada a Francia (viernes 27), en Risoul y pasando por el temible Col del Agnello con sus 2744, cima Coppi de esta edición.
- 20ª (sábado 28) vuelta a Italia en Santa Anna Di Vinadio, una etapa corta 134kms, pero pata negra. Con tres colosos: col de Vars, de La Bonette (y sus 2715m.) y col de la Lombarda. Última oportunidad para dar un vuelco al podio si las fuerzas responden.

Estos días serán para estar pegado al televisor y vivir ciclismo del bueno. Faltan las contrarrelojes (9ª y 15ª), donde los mejores tendrán que exprimirse, como las etapas 16 y 18 donde puede haber algún escarceo entre los favoritos al podio, pero con lo que queda, es fácil que prefieran guardar fuerzas para las señaladas.

9 mayo 2016

Principio página
Dopaje Mecánico

Se habla mucho y aún se hablará más del dopaje mecánico en este año, aunque mejor hablar de sistemas de ayuda en el pedaleo apoyado en un sistema eléctrico, más que dopaje. El Mundial de ciclocross de Zolberg en Bélgica abrió la caja de Pandora con todo tipo de comentarios sobre este tema y para Bélgica, fue una vergüenza en un país que adora este deporte, el encontrar una corredora local con el consiguiente artilugio de ayuda.

A partir de aquí algunos se han vuelto locos y afirmando su uso en el campo profesional. A mi realmente me cuesta creerlo, pero como la tecnología muchas veces nos desborda, tienes tendencia a darle una parte de credibilidad.

Este deporte tiene una gran capacidad para encontrar fantasmas y darles alas, pero es obligado un estudio objetivo. No voy a decir que no haya bicicletas con un sistema eléctrico de asistencia en el pedaleo, pues muchos de nosotros hemos visto o usado bicicletas eléctricas que se alquilan, pero esas bicis están muy lejos de las prestaciones que un ciclista deportivo le gustaría.

Hace unas semanas me encontré en Madrid con un aficionado que iba tan feliz con su bici eléctrica y al alcanzarle se ‘picó’ conmigo. Al verle tan emocionado le seguí el juego. Le dije que cuidase el nivel de potencia, que íbamos muy rápidos. “No pasa nada. Está cargada a tope”. El caso es que a los 10 km de ir dando caña, veo que se retrasa,le espero pues entiendo que unas curvas le habían rezagado. Como no llega, decido esperarle y animarle a seguir al mismo ritmo. Pero me parece que después de unos kilómetros de 'jugar' a ciclistas, ahora quería más disfrutar relajado, que jugar.
Bajo el ritmo y le pregunto que dónde había comprado esa bici eléctrica. “En Holanda”. La verdad que tenía una pinta estupenda. Poco después le digo que yo voy a seguir más rápido, que se anime, pero me reconoce al final, que le encantaría ir más rápido, pero el nivel de batería había bajado considerablemente y tenía miedo de no llegar a casa, pues aún le quedaba un buen trecho para llegar.

Estoy hablando de bicis eléctricas preparadas, con una batería grande, con gran capacidad y donde se le consumió rápidamente. Aquí te das cuenta de la gran dificultad que es disponer de una buena capacidad de energía para tener autonomía y potencia suficiente. Luego viene el 'disimularlo' dentro del cuadro sin que se note y todo ello, sin perder otras capacidades de una bicicleta de carreras como es la ligereza y la resistencia.

Parece claro que el sistema de ‘esconderlo’ en el cuadro está conseguido, el problema es la potencia y la autonomía que es muy limitada, pues sólo serviría para unos momentos en concreto, es decir un sprint, un cambio de ritmo y poco más pues su longevidad es muy corta. Es verdad que eso puede ser suficiente para ganar una carrera, tantas veces se pierde por un poquito, que ese extra, se puede conseguir con éste método.

La gran pega hoy en día, es que éste tipo de bicis están bastante lastradas de peso (en torno a 2-3 kg de más), eso supondría ‘cargar’ con ese extra durante toda la etapa. ¡Claro! Alguno pensará que con hacer un cambio de bicicleta en un momento dado puede ser suficiente y luego volver a recuperar tu bici. Este tipo de artimaña ha hecho encontrar un justificación en algunos críticos en los cambios de bicis de corredores durante la competición. Pero estos cambios se han hecho toda la vida, bien por una bicicleta más ligera o por otra con un desarrollo adecuado en lo que resta de etapa o simplemente un problema mecánico. Aquí cada uno puede verlo como le apetezca, pero justificar cambios de bicis con máquinas trucadas creo que es sacar conclusiones falsas.

Otra pega de estos cuadros ‘dopados’ es su perdida de su resistencia, una fragilidad que conlleva un peligro si se rompe y sufrir una caída puede ser impredecible. Un riesgo que algunos podrían aceptar, pero los grandes dudo mucho.

Con estas reflexiones podemos decir que el uso de este tipo de bicis es factible pero me cuesta creer mucho que los dominadores de las distintas carreras se apoyen en ello, porque ellos no lo ven seguramente tan necesario como otros y sería más fácil pensar en otro grupo de corredores ‘necesitados’ de un empujón para estar con ellos.

Mi mayor convencimiento de su NO uso en profesionales es por una cuestión de convivencia entre los distintos equipos profesionales. Por muy grande que sean algunas estructuras, el mundo del ciclismo profesional no pasa de ser una gran familia. Esta afirmación la puede corroborar cualquier periodista que siga el ciclismo de cerca. Todos se conocen, todos prácticamente hacen lo mismo, he incluso cuando alguno hace algo más novedoso, en un par de años todos están al tanto y tal vez se copie si ha dado buen resultado.

Del dopaje mecánico se empezó hablar en el Tour de Flandes del 2010 cuando Cancellara dejó de rueda a todos sus adversarios. Del 2010 al 2016 ha pasado 6 años y es tiempo suficiente como para que se hubiese colado alguna información al respecto. Los equipos ahora son más internacionales que nunca, muchos de ellos no tienen una plantilla fija y un día ves a un mecánico o masajista con un equipo como a la siguiente con otro equipo, o los típicos movimientos de corredores que cambian de equipos o incluso de directores. Este continuo trasvase permite que todos los equipos estén al día de lo que hacen unos y otros. Para mí este apartado es básico para saber si alguien ha competido con este tipo de bicis, pues para llevarlo a cabo  hay mucha gente involucrada, corredor, un ingeniero, el mecánico, la marca de la bici, el director… demasiados a mi entender para que alguien en un momento de autobombo o de queja no cuente algo.

Las bicicletas de los corredores se desmontan muy a menudo y si no todo los días, cada pocos. Siempre hay piezas que se cambien por seguridad, como los días con lluvia, vamos, que esconder una bici trucada se me hace un tanto difícil dentro del propio equipo y más aún a lo largo de una carrera como el Tour de Francia. 

No voy a entrar en los costos desorbitados de estas bicicletas que algunos proclaman, aunque algunos equipos tengan un elevado presupuesto, meterse en esas historias no creo que les interese, por los riesgos que conlleva y por esas cantidades es mejor fichar un buen corredor. Posiblemente, al menos para mí, eso hace esta historia del dopaje tecnológico, al menos en profesionales, un tanto irreal.

Las grandes multinacionales de la automoción, llevan años luchando con el coche eléctrico, y sus avances aunque notables, aún están lejos de una eficacia deseada y ahora vamos a pensar que la gente del ciclismo somos más listos que nadie, y vamos a creer a unos personajes, que bajo el ocultismo quieren que les demos la razón.

Podréis encontrar mucha información al respecto en internet, pero os dejo este artículo del diario L’Equipe del 9 de febrero (en francés), que considero muy objetivo, donde cuenta más o menos los dos sistemas eléctricos de ayuda al ciclista y donde pone en entredicho las ‘virtudes’ de este tipo de bicis en la alta competición.

8 marzo 2016

Principio página

La estabilidad en el Ciclismo, una quimera

Oleg Tinkov, dueño y señor del equipo de Alberto Contador dejará de patrocinar su equipo ciclista a finales del 2016, una noticia que me sorprende por las prisas en anunciarlo y no sé cómo podrá afectar ello al rendimiento de los ciclistas.

Es de agradecer que el corredor sepa esta situación y así tenga tiempo para buscar otras puertas donde seguir compitiendo, pero también tiene su lado negativo, e incluso contraproducente cuando llegue la hora de sacrificar los egos de otros lugartenientes dentro del equipo. El año es largo, pero cuando tu futuro depende de los resultados propios, puede pasar que la disciplina de equipo no se cumpla como sería natural en otras circunstancias. ¿Por qué voy a trabajar para otro y perder mis opciones? ¿Por qué voy a esperar a un compañero, cuando tengo opciones de brillar personalmente?

Se habla de Riis, el alma mater de este equipo hasta que Oleg le despidió a primeros de este año, para dar continuidad al bloque, pero la venta de la licencia World Tour, va a ser una negociación complicada para el ruso. Cuando nació esta categoría, alguno ‘mataba’ por estar en la máxima categoría, pero ahora no ocurre lo mismo. Y el danés pueda dedicar los 6 o 7 millones de euros que pueda valer esa licencia en la creación de un nuevo proyecto y fichar un par de cracks para que las puertas de las grandes carreras se puedan abrir.

Hemos visto como la UCI ha metido con calzador al Dimension Data en el World Tour del 2016, pero no llevado por un interés del propio equipo, sino por mantener las formas. Otros como por ejemplo el francés FDJ, no tienen un gran interés en estar en ese nivel, por los costes que ello supone y sigue ahí de manera circunstancial.

Ser World Tour ya no es lo que era cuando arrancó este proyecto, ni para los 18 equipos que lo conforman, ni tampoco para las 27 carreras que pertenecen a ese prestigioso círculo cerrado elitista. La UCI está empeñado en llevarlo adelante a toda costa, recibe mucho dinero por las tasas que cobra de las escuadras, de organizadores y otras marcas que quieren promocionar sus productos. Creo que es el único beneficiario de este sistema y la famosa estabilidad anunciada cada vez que se habla de las bondades de este plan, es una quimera.

Hablar se habla mucho y a muchos se les llena la boca de ideas, luego se plantean llevarlo a cabo con reformas, luego nuevos cambios de esa reforma para ir dando forma a las necesidades, pero en lugar de tener un plan de ruta claro, todos tienen la sensación de que los plazos son demasiado cortos, de uno o dos años como mucho. Una incertidumbre que recoge muy bien en palabras de Rubén Peris (organizador de la Volta a Cataluña) en el pasado seminario de Barcelona de diciembre: "Lo que hace falta que se acuerde algo y no lo cambien a los dos días", añadía en referencia a anteriores reformas. Una preocupación, lejos de esa estabilidad que Brian Cookson (presidente de la UCI) quiere ofrecer de puertas para afuera. En los equipos, pasa lo mismo, bloques como el Sky, BMC o Movistar, al estar bien respaldados económicamente pueden maniobrar con cierta facilidad y hablar de grandes proyectos, pero otros, con el dinero más ajustado, se sienten a veces menospreciados por no tener un seguridad al nivel de los más potentes ya que pertenecen a esa aristocracia y bastante tienen con sobrevivir un año más.

Cada año que pasa, el proyecto UCI Pro Tour, ahora World Tour no termina de arrancar, las pretensiones de la UCI de mantener esa élite, ha provocado que el escalón que está justamente debajo de ella, tanto para carreras como equipos, esté muy lejos de tener un nivel digno para atraer a patrocinadores y televisión, y por lo tanto, de poder progresar.

El ciclismo tiene sus particularidades, no tiene una taquilla, está muy dividido y los derechos de televisión no existen salvo para el Tour de Francia, ello provoca vaivenes para todos, que unido al problema subyacente del dopaje y la crisis económica, es muy normal que los equipos, igual que aparecen, se vayan a los pocos años y mantener una estructura en el tiempo se hace bastante complicado. Por ello sería más que razonable, que haya más equipos y carreras cerca de esa élite, para tapar agujeros y dar una mayor estabilidad al ciclismo en su conjunto. Por lo tanto, menos equipos World Tour, podría ser un revulsivo para escuadras que necesitan ‘animar’ a sus patrocinadores para seguir apoyándoles.

Una lástima no haber aprovechado estos dos últimos años, donde equipos del ese primer nivel han desaparecido de forma natural y propiciar una disminución en su número, pues tampoco había candidatos en dar el salto a esa élite. Pero éste empecinamiento de la UCI en mantener esta estructura de equipos y carreras, provoca una sensación de caos e inestabilidad, lejos de los preceptos que promulga cada vez que se reúnen para dar soluciones al ciclismo profesional.

16 diciembre 2015

Principio página